La SAI propone

Se acaba de inaugurar el magnífico túnel del oriente, que comunica a Medellín con Rionegro, acortando las distancias y los tiempos y añadiendo calidad de vida a nuestra región. Los distintos gobernantes (señor alcalde Federico Gutiérrez, señor gobernador Luis Pérez, ambos Socios Honorarios de la SAI, y el señor presidente Iván Duque) intervinieron en la ceremonia de inauguración señalando con buen criterio los importantes aspectos que vienen a la mente cuando se logra un hito tan importante. Creo que son los mismos que se nos ocurrirían a todos nosotros, pero vale la pena resaltar en estos momentos aquellos que tienen que ver con nuestras profesiones, sobre las cuales, afortunadamente, se hablaron maravillas, como corresponde a un gran proyecto bien ejecutado, dentro de costos y dentro de los plazos convenidos.

Me acaba de llegar, tinta fresca, el libro “Decidí contarlo” de Guillermo Perry, donde este gran ingeniero y economista da testimonio de su papel protagónico en las decisiones cruciales que determinaron, durante los últimos cincuenta años, la institucionalidad política y económica colombiana. La lectura del citado libro la he iniciado por el Capítulo 5: La madurez y el año que vivimos en peligro: el Gobierno Barco, cuando Guillermo Perry y Oscar Mejía, quien sucedió al primero, cuando a finales de los año 80 se desempeñaron como ministros de Minas y Energía, para quienes tuve el privilegio de ser asesor para la reforma y ordenamiento del sector minero. Esta experiencia, sumada a mi paso por una posición similar en el mismo ministerio durante el Gobierno de Carlos Lleras y su ministro Carlos Gustavo Arrieta (padre), es la que quiero compartir hoy con mis lectores.

Cuando terminan los períodos de los gobiernos es muy normal que se hagan los balances de sus ejecutorias, pero estas actividades vienen acompañadas de un sinnúmero de inauguraciones de obras, muchas veces no culminadas, o, lo que es peor, terminadas de cualquier manera dejándole a los sucesores verdaderos “elefantes blancos”. Son, en resumen, muy importantes los balances, tanto de “el que sale” como de “el que llega” para hacer un corte de cuentas sobre lo que se recibe.
Ciertamente, puede decirse que “no todo es malo”, pero siempre es muy importante concentrar la atención sobre los hechos anómalos, los incumplimientos, las deficiencias, las frustraciones y así por el estilo.

¿Quieres ser socio de la SAI?

Comunícate con nosotros y te brindaremos la información necesaria para que seas parte de nuestro equipo.