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Entrevista con Oscar Jaime Restrepo Baena: “Conociendo las ciencias de la Tierra se puede evitar el pensamiento catastrofista que nos limita y condiciona”

El ingeniero Oscar Jaime Restrepo Baena tiene un amplio conocimiento de las profundidades de la Tierra. Como ingeniero de Minas y Metalurgia,  sabe e investiga lo que  hay y puede haber más allá de la corteza terrestre. Esa autoridad la ha reforzado con numerosos estudios, dentro y fuera de Colombia, en temas como impacto ambiental, principios de termodinámica, física de materiales, etc.

El ingeniero Restrepo Baena es miembro de la SAI y se desempeña actualmente como Profesor Titular del Departamento de Materiales y Minerales de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Con él sostuvimos el siguiente diálogo, a propósito del Seminario Cambio Climático, Sostenibilidad y Medio Ambiente, que realizará la SAI los días 1, 2 y 3 de diciembre de 2021.

¿Qué es para usted el cambio climático y por qué debemos tomar acciones para mitigarlo?

– Se trata de evidencia científica, que muestra que han aumentado los niveles de temperatura en la Tierra. Así lo muestran registros en diferentes lugares, comparados con otros momentos históricos.  Alrededor del tema existe polémica, aunque hay una evidencia  real mediante la toma de datos. También hay matices. Hay quienes dicen que esto no es verdad, los llamados “negacionistas”, y hay otras personas que aceptan la existencia de un calentamiento del globo terrestre, pero cuestionan el origen. ¿Cuál es el origen? ¿Es antropomórfico?, o sea, ¿es producto de las actividades humanas? o ¿es un calentamiento natural, que obedece a diferentes períodos de calentamientos y enfriamientos del planeta? Eso genera discusiones.

¿Cómo ve el futuro del planeta?

– Hay muchas formas de acercarse al tema. Se puede ser catastrofista, en términos de pensar que cada vez el futuro será peor, pero hay quienes tienen otro pensamiento, entre los cuales me encuentro, que creen que las condiciones van a mejorar. Soy una persona optimista por naturaleza. El hombre se ha adaptado al entorno y ha aprendido a convivir en el espacio que ocupamos en la Tierra. Hemos encontrado maneras de tener una evolución positiva. El hombre, si bien está utilizando la Tierra y sus recursos, la sociedad en general va a ir trabajando para situarse en mejores perspectivas. Efectivamente estamos empleando combustibles fósiles de manera importante y creo que lo vamos a seguir haciendo, pero hallaremos la forma en que la afectación vaya disminuyendo. No creo que estemos marchando hacia el vacío, al precipicio de la destrucción colectiva.

¿Cuáles son los retos y desafíos en el propósito mundial de mitigar el cambio climático?

– Uno de los retos es la generación de energía. ¿Cuál es la mejor forma de seguir generando energía, afectando lo menos posible el entorno? Ese es el desafío, pero no hay una respuesta. Nuestra sociedad sigue dependiendo de los combustibles fósiles. En la reunión del COP26 de Glasgow, realizada el mes pasado, se mostró el afán de los países por reducir la quema de combustibles fósiles y se está trabajando en el tema. Desconocemos cómo lo vamos a hacer, pero creo que sí vamos a lograr desarrollar formas energéticas cada vez más viables. La transición energética que estamos haciendo aún no está resuelta. Hablamos hoy de energía eólica y solar como alternativas a las tradicionales, pero estas aún no son lo suficientemente competitivas y tienen muchas limitaciones tecnológicas.

«Uno de los retos de la humanidad es la generación de energía. ¿Cuál es la mejor forma de seguir generando energía, afectando lo menos posible el entorno? Ese es el desafío, pero no hay una respuesta. Nuestra sociedad sigue dependiendo de los combustibles fósiles. En la reunión del COP26 de Glasgow, realizada el mes pasado, se mostró el afán de los países por reducir la quema de combustibles fósiles y se está trabajando en el tema. Desconocemos cómo lo vamos a hacer, pero creo que sí vamos a lograr desarrollar formas energéticas cada vez más viables»

-Pero parece que al planeta se le estuviera acabando el tiempo.

– Estamos tomando decisiones sin estar tecnológicamente preparados. Europa, por ejemplo, ha tomado la decisión de cerrar todas las minas de carbón y está dando un plazo muy corto para la reducción de emisiones. Eso es importante hacerlo y desarrollarlo, pero primero hay que trabajar más en investigación.  Se están tomando decisiones a nivel de gobierno, pero son decisiones políticas. Pienso que las condiciones climáticas hay que mejorarlas desde el punto de vista científico, más que desde el ámbito político, que sí son necesarias, pero que condicionan y precipitan planteamientos que son de naturaleza científica y tecnológica. La decisión de ir a la Luna fue una decisión política, cuando el presidente Kennedy dijo que antes de terminar la década del 60 había que ir allí, y los científicos hicieron todo lo posible para que eso se lograra, inclusive a un costo muy alto en términos de vidas humanas. De algo similar hablamos ahora. Se están tomando decisiones políticas, para que la ciencia las resuelva y aún no hay una respuesta.

– Pero la ciencia es lenta para investigar y dar resultados…

– Eso es un dilema real. Los políticos tienen prisa, y la pregunta es: ¿la Tierra tiene prisa? Y ahí también hay discusión. Partiendo del hecho comprobado de que hay un calentamiento global, de que está científicamente demostrado, la pregunta es ¿qué lo ocasiona? Allí hay diferentes corrientes. Lo sensato es no andar con radicalismos, ni catastrofismos. En lo particular soy más amigo del pensamiento positivista en términos de creación de nuevas realidades que generen posibilidades reales para mejores condiciones de vida. Creo que los seres humanos vamos en ese sentido, como se ha demostrado a lo largo de la historia: hemos aumentado las expectativas de vida, vencido enfermedades, conocemos más de nuestro entorno, tenemos mayor tecnología para el desarrollo. Pero a veces predomina el pensamiento catastrofista y eso limita o condiciona la toma de decisiones.

– Colombia se ha comprometido a disminuciones muy ambiciosas de reducción de Gases de Efecto Invernadero (GEI). ¿Ve realista esta meta?

– Esas son decisiones políticas. No contamos con una estructura potente en ciencia y tecnología, que nos permita decir que vamos a cumplir con esas metas. Nosotros somos dependientes. Nos falta mucho más fundamento para tomar  decisiones como esas. Eso cuesta mucho. Creo que es algo apresurado, pero son decisiones políticas.

– ¿Qué opciones pueden tomarse en el ámbito individual para la mitigación del calentamiento global?

-Este es un tema de todos los días.  En Colombia debemos incentivar el financiamiento de estudios científicos, que permitan la obtención de conocimiento climático y de transición energética. En el día a día debemos ser más conscientes en el uso eficiente de los recursos y de los servicios. Sabemos que debemos evitar la contaminación del agua, racionalizar el consumo energético, tener un consumo  responsable y moderado de recursos. Hagamos eso. Pero es fundamental conocer la Tierra, que no la conocemos. En Colombia no se cultiva por ejemplo la Geociencia, las ciencias de la Tierra. Eso hay que hacerlo, de otra manera damos pie a las ideas catastrofistas.

– En ese sentido, el papel de la academia es clave

– Por supuesto. A la academia le corresponde el papel de ser generadora de conocimiento, conocimiento de la naturaleza, de las aguas, del subsuelo, del aire, de la atmosfera. Desde la primaria hay que estimular las ciencias básicas y enseñarlas.

– ¿Cómo pueden los países crecer y progresar y, al mismo tiempo, cumplir con la sostenibilidad que reclama el planeta?

-Todo eso se puede hacer.  Lo que tenemos que tener claro es que el desarrollo genera impactos en la naturaleza, pero hay manera de mitigarlos. Construir una ciudad o una industria  se puede hacer mitigando los impactos,  si se hace de forma planificada. A partir del conocimiento, se pueden lograr ambas cosas.

-¿Tenemos evidencias de que en Medellín estamos padeciendo consecuencias del cambio climático?

-Existe la tendencia a hablar muy a la ligera cuando hay ausencia de conocimiento. Vemos  que en Medellín está lloviendo mucho y entonces afirmamos de inmediato que es culpa del cambio climático. Hay que tener cuidado con eso. Ciertamente en el planeta hay más tormentas, se han elevado los niveles del mar y el clima es  más impredecible, eso es evidente. Cuando hablamos de Medellín debemos ser más precisos.  Tenemos una amplia emisión de material particulado, un manejo no adecuado del parque automotor, fuentes de emisiones fijas y móviles, pero para llegar a conclusiones y tomar acciones primero hay que investigar y apoyarnos en el conocimiento y la tecnología. Que sea esta una invitación a tener una relación amigable y respetuosa con el entorno, al respeto por la naturaleza, al uso eficiente de los recursos y a tener un mejor trato a la naturaleza para que de esta forma podamos seguir teniendo un entorno que garantice mejores condiciones de vida para todos, con menos inequidad y a disposición de todos.

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