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Entrevista a Enrique Posada, presidente de la SAI: «El trabajo con los jóvenes nos permite estar al día con la realidad»

Al presidente de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI), Enrique Posada Restrepo, puede considerársele un renacentista. Al igual que aquellos hombres del siglo XIX que unían a su humanismo un interés permanente por el arte, la política, la filosofía y las ciencias, así también este ingeniero mecánico graduado en la Universidad Pontificia Bolivariana, magíster en Mechanical engineering de la University of Maine (USA), agrega a sus conocimientos e investigaciones una gran pasión por el cine, la música, la poesía, la pintura y el autoconocimiento.  

Es escritor de varios libros sobre temas de creatividad, medio ambiente, residuos, innovación, desarrollo mental, energía y procesos industriales. El más reciente, sobre las quebradas de Medellín. Y tiene varios en preparación.

Actualmente es Director de Proyectos y asesor especialista en procesos, energía y medio ambiente en INDISA S.A., hoy HATCH Colombia.

Al ingeniero Posada Restrepo le ha correspondido liderar la SAI en uno de los momentos más difíciles de la historia para Colombia y el mundo, debido a la pandemia de Covid-19 desatada por el nuevo coronavirus. Coincide esta crisis global con un nuevo aniversario de la SAI,  que este 17 de agosto de 2020 alcanza 107 años de trabajo fecundo.

A continuación, varias de sus consideraciones

¿Qué significado tiene para la SAI cumplir 107 años en un contexto tan inimaginable como el actual?

¿Cómo interpretamos para la SAI este aniversario tan importante, en un momento en el cual nuestro país y el mundo están azotados por los problemas de salud y la incertidumbre y la parálisis que ha traído la infección del coronavirus? Esto nos ha llevado a buscar modos de funcionamiento completamente distintos. Un importante significado de todo esto tiene que ver con nuestra habilidad para encontrar salidas a las crisis, desde la ingeniería, desde la arquitectura, y advertir que se establecen importantes retos para la SAI.

Nosotros hemos respondido de manera creativa. Lo primero que hemos hecho es salir adelante sin desanimarnos, buscando estrategias donde todos puedan participar, donde se note que la SAI está en pleno funcionamiento. Esto lo hemos encontrado, naturalmente como muchas entidades, organizaciones y personas, en la virtualidad. La virtualidad es una mina realmente, un campo de enormes posibilidades, que hemos venido descubriendo. Es claro que esto significa un cambio que va a permanecer y que nos va a fortalecer. También estamos en un momento de crisis por las distintas dificultades sociales y económicas.

La SAI debe responder y está respondiendo aportando iniciativas, proyectos, ideas, formas de trabajo desde la ingeniería y la arquitectura. Esquemas que fortalezcan en la sociedad la idea de trabajar a base de proyectos, de manera organizada, respetando los procesos, teniendo metas y objetivos y sobre todo siguiendo un esquema de trabajo por etapas donde haya mucha responsabilidad. Por ello en un momento de crisis como el que está Colombia, hay que aprovechar la oportunidad para que personas, profesiones y entidades que utilizan la razón, que cuentan con experiencia y con buenas prácticas, puedan aportar. Es así como en este contexto hemos diseñado y estamos realizando siete seminarios virtuales en los cuales examinamos problemas muy reales colectivos, aportando soluciones y propuestas reales y aplicables.

¿Cuáles son los principales propósitos y retos que tiene la SAI en este momento de su historia?

La SAI es una entidad que tiene visión de largo plazo. Llevamos más de 100 años de  trabajo, concretamente estamos cumpliendo 107. Vamos a continuar creciendo y participando activamente en la solución de los grandes problemas de nuestra región. Nuestro reto, naturalmente, tiene que ver con proponer, desde la ingeniería y la arquitectura, desde la experiencia, soluciones, ideas, alternativas y proyectos que permitan que nuestro país, Antioquia, Medellín, el Valle de Aburré salgan adelante de una manera creativa, de una manera sostenible, a base de proyectos valiosos. Generando así prosperidad, riqueza y oportunidades de trabajo para la gente. Vamos a continuar creciendo y participando activamente en la solución de los grandes problemas de nuestra región.

Llevamos más de 100 años de  trabajo en la SAI, concretamente estamos cumpliendo 107. Vamos a continuar creciendo y participando activamente en la solución de los grandes problemas de nuestra región.

Estamos en una época en la cual se están creando muchas dudas sobre el desarrollo, sobre los proyectos, desde muchos sectores, desde los cuales se critica todo el sistema productivo, se habla mal del sistema empresarial y se considera, inclusive, que hay que destruirlo todo, cambiarlo todo por un sistema nuevo que no sabemos bien qué es. En este sentido es que consideramos que se  aplican la racionalidad, la inteligencia, la conciencia del costo-beneficio. Es importante contribuir con el principio de que construir la realidad es el producto del trabajo serio, constante, disciplinado, que da frutos. Y estos frutos se han ido viendo históricamente y hay que sentirse animado y optimista.

Es precioso lo que ha hecho la humanidad y hay que continuar en esta tarea sin desanimarnos por las dificultades naturales que ocurren cuando hacemos cualquier tipo de actividad. Desde la tecnología, desde la ingeniería y la arquitectura, desde la sabiduría práctica, desde la experiencia, tenemos las herramientas para enfrentar todos estos retos y esa es la forma en que la SAI puede aportar y está aportando y seguirá aportando. Cuando hablamos de retos, quizás el mayor de los retos en la actualidad es lo que tiene que ver con la división social existente. Podemos decir que hay una división de naturaleza ideológica, también una división en lo que tiene que ver con la visión del futuro, una división sobre la forma en que se debe organizar la sociedad. Están tomando mucha fuerza el movimiento ambientalista, el movimiento que tiene que ver con las víctimas, los relacionados con los Derechos Humanos, con la participación colectiva. Todas estas ideas son buenas y se deben apoyar y la SAI las tiene en su ADN. Pero para nosotros es claro que están siendo aprovechadas por personas violentas y manipuladoras, por personas que quieren destruir el sistema imperante para imponer su visión del poder.

En busca de este objetivo, extienden, con ayuda de muchos de los medios de comunicación y de la manipulación de las redes sociales, el mensaje de que todo lo que se está haciendo en el mundo estatal, empresarial, gremial, es enemigo del medioambiente, enemigo de la justicia, enemigo de los derechos humanos y causante de todos los problemas de víctimas y desplazamientos que ocurren y de los demás problemas, inclusive de la violencia. Esto no es real y es injusto señalar al sistema como el culpable de todas estas cosas. Todas estas cosas hacen parte de la complejidad y se pueden resolver. Y para eso está la imaginación, la creatividad, la conciencia, ingeniería, para eso están la sabiduría y la inteligencia colectivas. En cambio, cuando se proponen métodos violentos, métodos destructivos y se quiere acabar con todo para poner un orden nuevo, debemos tener claro que los que están proponiendo esto realmente no tienen idea de qué es un orden nuevo valioso y de cómo se maneja.

Entonces si nosotros dejamos que toda esta demagogia vociferante, todos los extremismos dominen la realidad, vamos a llegar a desastres como los que experimentan países en el mundo que se dejan atrapar por estos extremismos. Entonces nosotros tenemos que divulgar los éxitos, la sabiduría, las buenas prácticas y propósitos; los logros; la eficiencia de los proyectos; la magia de la tecnología; el optimismo del trabajo en equipo, del trabajo interdisciplinario y no dejar que nos derroten las intenciones de destrucción, de causar daño y la protesta arbitraria, desordenada e irracional.

¿Cómo evalúa la SAI el ejercicio de la ingeniería y la arquitectura en Colombia en este momento?

En estos momentos advertimos que están surgiendo muchas ramas nuevas de la ingeniería. A medida que se especializan los temas, a medida que las organizaciones buscan nuevas formas de empleo, a medida que las universidades descubren nuevos nichos de trabajo, a medida que aumenta la curiosidad colectiva por la tecnología y por la solución de los problemas, van apareciendo nuevas ingenierías.

Estas nuevas ramas son derivaciones de las ingenierías anteriores y responden precisamente a la complejidad. Nosotros en la SAI advertimos este proceso, participamos de él, lo apoyamos también, porque entendemos que  es una respuesta que la sociedad da a los retos. Nosotros queremos aportar a que estos sistemas tengan calidad, a que estén bien estructurados, a que hagan parte de nuestro gremio, a que aporten organizadamente soluciones a los distintos problemas y, sobre todo, a que se empleen en todos ellos los métodos de la ingeniería de forma total e integral. Tratar de que no sean ingenierías livianas, sino ingenierías profundas, capaces realmente de resolver los problemas, de innovar, de desarrollar la tecnología y de hacer que nuestro país y nuestra región ocupen un lugar importante en el contexto internacional. Esto se logra con calidad, con disciplina, con trabajo experimental, con conocer y enfrentar los retos. Surgen así posibilidades de crecimiento, posibilidades de prosperidad, posibilidades de desarrollo empresarial colectivo.

¿Qué mensaje quiere hacer llegar la SAI a los ingenieros y arquitectos jóvenes y a los que están en formación?

Estos jóvenes ingenieros están empezando sus carreras, están abriendo un nuevo mundo. Queremos convocarlos a que caigamos en cuenta de la importancia de estar agremiados, de hacer parte de un grupo grande que tenga intereses colectivos, que esté comprometido con el desarrollo y la sostenibilidad. La energía de la juventud se manifiesta en ideas, en propuestas, en inquietudes, en preguntas, en entusiasmo. Todos esto lo podemos orientar en grupo a través del trabajo gremial. Así el impacto que los jóvenes pueden tener es importante, influyente y está bien fundamentado. Invitamos a los jóvenes a caer en cuenta de que en una entidad como la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos se cuenta con el talento de muchas personas de experiencia, con las cuales se puede dialogar, con las cuales se pueden discutir los temas, para adquirir profundidad, para ayudar a que todos estemos coordinados, buscando ideas nuevas y progresos en las nuevas tecnologías, en la innovación, en la Revolución Industrial 4.0.

Todos estos son cambios que los jóvenes están viviendo en vivo y en directo y que la SAI también necesita vivir en vivo y en directo. El trabajo con los jóvenes, su participación y sus aportes son una gran posibilidad que tiene la SAI para estar al día con la realidad, para hacer propuestas apropiadas y novedosas. Invitamos a los jóvenes a la SAI. Tenemos condiciones muy favorables de vinculación durante los primeros años, de tal manera que económicamente es muy fácil entrar a la SAI. Pueden así participar en las comisiones, de los grupos de trabajo. Tenemos muchas tareas que estamos realizando. Así que una gran invitación a la juventud. A los jóvenes ingenieros y arquitectos.

Los jóvenes ingenieros y arquitectos que están empezando sus carreras, están abriendo un nuevo mundo. Queremos convocarlos a que caigamos en cuenta de la importancia de estar agremiados, de hacer parte de un grupo grande que tenga intereses colectivos, que esté comprometido con el desarrollo y la sostenibilidad.

¿Cuál es el mensaje para el sector privado de la ingeniería y la arquitectura?

¿Qué podríamos decirles a nuestros empresarios, al sector privado, al sector empresarial  desde la ingeniería y arquitectura en la SAI? Ante todo, es un mensaje de optimismo por la gran calidad de la ingeniería que tenemos, por la gran calidad de la arquitectura que tenemos, por las enormes posibilidades de la tecnología, por las enormes posibilidades de la innovación.

Desde las SAI queremos alentar al sector empresarial. Animar a que el sector privado, a que el sector productivo, vean en la tecnología, vean en la ingeniería, en la arquitectura, enormes posibilidades para resolver todos los retos. Esto se basa en que nuestras profesiones ofrecen métodos eficaces y comprobados. En verdad las diferentes disciplinas ofrecen conocimientos y métodos de todo tipo para resolver problemas.

Nuestras profesiones tienen alta capacidad y disposición para el trabajo en equipo, con base en la sabiduría y el conocimiento y son un gran apoyo para que las empresas puedan crecer y contribuir a la prosperidad, porque aportan sustancialmente en el desarrollo de los proyectos y en la operatividad de los sistemas y en la producción de bienes y servicios. Invitamos a todas estas empresas a que estén asociadas con la SAI, a que se conviertan en empresas adherentes de la SAI, para que apoyen nuestros trabajos, nuestros seminarios, nuestros desarrollos, todos pensados para el beneficio comunitario. Las invitamos a ser participantes en estas benéficas realidades.

¿Cuál es el mensaje de la SAI para las autoridades nacionales, departamentales y locales en este momento?

Consideramos que es importante que se reconozca en todas estas esferas del gobierno tanto a nivel legislativo como ejecutivo, la importancia que tienen los gremios para ayudar a orientar las políticas, los proyectos, los planes de desarrollo, las ejecuciones. Los gremios actuamos desinteresadamente para contribuir a que las cosas salgan bien, a que se trabaje con calidad.

Nosotros en la SAI ejercemos presencia, vigilancia, hacemos visitas y damos un parte de calidad y un parte de seriedad en la ejecución de los proyectos en la medida en que apreciamos que se están haciendo bien hechos. Nosotros invitamos a las autoridades a que nos tengan en cuenta, a que consideren que la SAI puede ser un órgano consultivo que colabore y apoye sus planes de desarrollo y los diversos proyectos significativos, para que todo quede bien hecho. Les invitamos a que apoyen a nuestra entidad en todos sus eventos, patrocinándolos y especialmente participando como conferencistas y panelistas, llevando su personal a nuestras actividades, a nuestros seminarios. Ahora que están en la virtualidad, nuestros seminarios son supremamente fáciles de acceder. Cuando ponemos en marcha un seminario sobre carreteras de montaña; sobre patologías y estructuras; sobre centrales hidroeléctricas; sobre ferrocarriles, sobre aprovechamiento de residuos, se trata de eventos válidos para todos los municipios y para todos los institutos e instituciones del estado.

Entonces, de verdad que los invitamos a que participen, a que aprovechen estas oportunidades. Son grandes opciones que ofrecemos para el aprendizaje, para hacer propuestas, para divulgar acciones, para el desarrollo de la conciencia colectiva, para crecer colectivamente. Queremos de verdad enfatizar en que la SAI es un aliado para el progreso, para el desarrollo, para el buen gobierno, para la sostenibilidad.

¿Cómo le sirven la ingeniería y la arquitectura a la Humanidad en este momento tan difícil de la historia?

Este es momento preciso para enfrentar las dificultades, para planear y crear el buen futuro,  para tener claras las alternativas y actuar con sabiduría. Nuestras profesiones, nuestro gremio, tienen importantes contribuciones y respuestas. Se trata de respuestas de variada complejidad y deben construirse interdisciplinariamente, con base en el trabajo de muchas entidades, de muchas personas, de muchas profesiones.

Consideramos que la ingeniería y la arquitectura dan un aporte especial. Porque son las profesiones que tienen que ver con la tecnología, con las ciudades, con los transportes, con la infraestructura, con el urbanismo, con la producción, con la minería, con el aprovechamiento sostenible de los recursos, con la energía, con la determinación de costos y beneficios, con la forma de organizarnos desde el punto de vista práctico y social, a través de espacios, a través de actividades, a través de la generación de riqueza.

En todas estas áreas las profesiones nuestras tienen respuestas. Respuestas que permiten superar el desánimo, salir del pesimismo y del derrotismo que está empezando a ser muy importante en nuestra sociedad. En el mundo estamos viendo que desde muchos sectores se presenta la idea de que el mundo está a punto de acabarse, que no tiene alternativas. Nosotros decimos que sí hay muchas alternativas y que vamos a salir adelante y que la humanidad siempre ha enfrentado los retos y que se han resuelto los retos trabajando interdisciplinariamente, trabajando con criterio, con disciplina, con proyectos con sabiduría. Declaramos que la sabiduría existe, que existen las buenas prácticas y la disciplina; que existen los métodos.

Nosotros tenemos muy buenas metodologías para enriquecer todo. Entonces nuestro mensaje es de compromiso, de optimismo, de salir adelante con todos los retos; de ver las oportunidades y naturalmente de orientar bien las acciones para que no sean dañinas, para que sean sostenibles. Declaramos que eso es factible y que nosotros estamos en capacidad de contribuir y que el mundo está en capacidad de hacer las cosas como debe ser.

Nosotros somos un país joven, lleno de recursos. No podemos renunciar a las energías que tenemos, a las centrales hidroeléctricas, a las energías renovables. No podemos renunciar a los minerales que tenemos; no podemos renunciar a los espacios que tenemos. No nos debemos dejar llevar por el miedo, pensando que estamos al borde del precipicio, condenados a la derrota.

Estamos en un momento donde se critica extremadamente toda la actividad productiva humana. Se considera que la humanidad con sus acciones está acabando con el planeta. Todo lo que se hace, tiende a ser considerado como parte de la injusticia comunitaria; como si hubiera mucha maldad en la humanidad y en lo que el hombre hace. Nosotros no tenemos esta visión. Admiramos profundamente la actividad humana, admiramos profundamente lo que se ha hecho históricamente y tecnológicamente y consideramos que tenemos la sabiduría suficiente para establecer el balance y el equilibrio en las acciones.

Pensamos que los países deben aprovechar las riquezas que tienen. Estas son distintas de país a país y tienen distintos niveles de aprovechamiento. Nosotros somos un país joven, lleno de recursos. No podemos renunciar a las energías que tenemos, a las centrales hidroeléctricas, a las energías renovables. No podemos renunciar a los minerales que tenemos; no podemos renunciar a los espacios que tenemos. No nos debemos dejar llevar por el miedo, pensando que estamos al borde del precipicio, condenados a la derrota. Nosotros tenemos que aprovechar nuestros talentos y recursos para salir adelante. Lo podemos hacer y bien hecho, lo podemos hacer sabiamente, en forma sostenible.

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