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Mensaje del presidente: Un nuevo año y sus desafíos

Gran oportunidad

Se inicia un nuevo año en nuestra ya centenaria Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos. Me imagino que cuando Juan de la Cruz Posada, en 1917 se reunió con un grupo de atrevidos colegas para dar realidad a una sociedad de ingenieros en Antioquia estaba pensando en grande, advirtiendo en nuestras profesiones, unidas y solidarias, grandes oportunidades de servicio al país y a nuestro departamento en todos los campos: impulso a la infraestructura, impulso al desarrollo empresarial, aportes y visiones para el progreso, amistad y apoyo mutuo, oportunidades para crecer en el conocimiento y para desarrollo personal, social y cultural de sus miembros. 

Como ingeniero y miembro de la SAI por muchos años, asumiendo por dos años más las responsabilidades de presidir nuestra querida sociedad, reflexiono en que tengo el mismo apellido que nuestro presidente fundador, lo cual no significa realmente mayor cosa, excepto que siento el desafío de continuar con su labor pionera y de identificarme con él, aprovechando cualquier origen común que podamos tener. Quiero motivarlos a todos ustedes a que recuperemos el espíritu fundacional de nuestra gran sociedad y que caigamos en cuenta de las grandes oportunidades que se nos ofrecen hoy en día, seguramente mayores que las que se dieron en 1917, dados los avances de la tecnología, de la ingeniería y de la arquitectura y nuestro prestigio tallado con tantos años de servicio comprobado de tantos miembros de la SAI.

Quiero motivarlos a todos ustedes a que recuperemos el espíritu fundacional de nuestra gran sociedad y que caigamos en cuenta de las grandes oportunidades que se nos ofrecen hoy en día, seguramente mayores que las que se dieron en 1917, dados los avances de la tecnología, de la ingeniería y de la arquitectura.

Grandes desafíos

Estaba el mundo en 1917 azotado por la primera guerra mundial y a las puertas de una pandemia, la gripe española, mucho peor que la que nos apabulla en la actualidad; Colombia, en esas épocas recientemente despojada de Panamá y luego de un siglo de patria boba inundado de guerras civiles, despertaba dolorosamente a las realidades internacionales y a la imperiosa necesidad de desarrollarse y crecer con base en los proyectos y en el desarrollo de las comunicaciones, la infraestructura y la educación y el nacimiento de empresas de manufactura y de los cultivos cafeteros y el desarrollo del empleo. Esa naciente SAI se lanzó de lleno a asumir desafíos.  Hoy nos ataca un virus, que ha destruido empleos, generado recesión y caída violenta del empleo y del crecimiento (ojalá momentáneamente), causado miles de muertos en nuestro país y originado distanciamientos y encerramientos, llenando de miedos y de prevenciones a nuestras vidas.  Por otra parte, sentimos un ataque a muchos de los valores y un ciertos desencanto y desilusión ante el incierto futuro, en momentos en que la prensa y los medios y las narrativas prevalentes señalan que la humanidad ha sido torpe en sus progresos económicos y sociales y que el planeta tiene pocos años de plazo antes de la debacle ambiental y social.

Quiero invitarlos a que examinemos todos estos desafíos en nuestra SAI, aportando en todo lo que podamos a la sostenibilidad y al futuro del mundo, combatiendo el oscuro pesimismo y las negras narrativas con el humanismo, con la solidaridad y con las capacidades de nuestra inteligencia y nuestra creatividad. A que contribuyamos a orientar a nuestra región y a nuestro país, inclusive al mundo, en las sendas de los sueños, del compromiso, de las utopías posibles. Nuestras profesiones y nuestras inteligencias individuales y colectivas tienen potenciales enormes, insospechados, capaces de afrontar los retos y de proponer soluciones. El poder de las buenas ideas, de la creatividad, del trabajo en grupo, de las declaraciones, de las buenas prácticas, de la honestidad, del conocimiento es gigantesco. En todos estos aspectos la SAI está aportando y seguirá aportando.

Nuestro programa de actividades

Quiero invitarlos a que conozcan y observen con cuidado nuestro programa de actividades en 2021. Nos hemos enfocado en plantear y discutir grandes retos y oportunidades para nuestra región y el país a través de una riqueza de seminarios, cursos, trabajos en comisiones, discusiones, foros, reuniones, conferencias y publicaciones. Quiero invitarlos a que participen, a que sientan que son protagonistas en la construcción de un futuro sostenible, lleno de opciones que hemos contribuido a crear de manera innovadora y atrevida. La SAI es una caja de resonancia para las buenas ideas, para los conceptos, para los proyectos. Todos ustedes pueden resonar con ella. Les pedimos que se tomen unos minutos, leyendo nuestros boletines, visitando nuestra página web, entrando a nuestras redes sociales, para que se den cuenta de las muchas posibilidades y para que se animen a hacer parte activa de este mundo SAI, para que sean protagonistas. En nuestras comisiones abarcamos todos los temas de nuestras profesiones; en ellas somos abiertos y participativos, déjense invitar amigos socios, amigos favorecedores.

La importancia de contribuir con el pago de las cuotas anuales

No puedo dejar de insistir en este asunto, que es vital para el sostenimiento de la SAI, sin el cual no podemos realmente desarrollar nuestras actividades. Hemos planeado diversos seminarios y actividades sociales, culturales y de formación que nos permiten contar con recursos y tenemos toda la intención de desarrollar trabajos de naturaleza conceptual que nos permitan recibir apoyos económicos, tal como sucedió en 2020; pero es necesario que nuestros socios participen en la financiación de la SAI con sus aportes como socios. Además, es un compromiso que asumimos cuando solicitamos hacer parte de la SAI y ninguno de nosotros debe ser inferior a sus compromisos. Contamos con todos ustedes y estamos seguros de que son conscientes de que los beneficios anuales de ser socios activos son mucho mayores que el valor de sus aportes del año. Beneficios que se extienden a la sociedad entera. Todo socio que aporta y que participa ejerce la fuerza de una palanca, con una ventaja mecánica que amplifica sus contribuciones grandemente hacia nuestras profesiones y hacia la comunidad. Para eso fuimos fundados en 1917, para eso seguimos vivos en 2021 y para eso nos proyectamos con la fuerza de la razón.          

Contamos con todos ustedes y estamos seguros de que son conscientes de que los beneficios anuales de ser socios activos son mucho mayores que el valor de sus aportes del año. Beneficios que se extienden a la sociedad entera.

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