La SAI propone

Apreciados asociados y favorecedores de la SAI. Quiero aprovechar este contacto con ustedes para convocarlos a asuntos que considero del mayor interés.

Sobre la educación continua y la SAI

Creo que todos somos conscientes de la importancia que tiene nuestro crecimiento constante y nuestro desarrollo, no solamente en los temas profesionales de la ingeniería y la arquitectura, sino en diversos asuntos de naturaleza holística e interdisciplinar. El mundo y nuestro entorno están en constante cambio, enviando señales desafiantes a todos nosotros sobre la necesidad de estar actualizados.

Una de las dificultades que tenemos en este momento de una situación que yo he denominado "el síndrome del sector de la construcción", es la necesidad de encontrar culpables por parte de la masa desconocedora de la realidad de las obras.

Diseñadores, revisores, entidades de control, ordenadores del gasto, entre otros, tienen su cuota parte de las responsabilidades asociadas.
No es un problema de la ingeniería.

Es un problema del sector en donde, entre muchos profesionales, hay ingenieros.

 

La reciente evacuación de los edificios Atalaya de la Mota y Kampala han puesto de relieve que la problemática con los edificios multifamiliares “defectuosos” sigue muy vigente. Además, que, en general, muchos de los innumerables damnificados han sido dejados a su suerte por parte del Estado, y en particular por las autoridades locales. ¡La problemática “sigue ahí”!

Surgen debates, que no surgieron suficientemente con anterioridad, debido, entre otras cosas, a la laxitud de la cual hicieron gala los gremios profesionales, pretendiendo (¿ahora sí?) determinar la causalidad para que ocurran tales eventos.

En general la calidad de una construcción es una función MUY MULTIVARIABLE. Son muchas las variables que intervienen en el proceso para obtener productos exitosos. Se tratará en este escrito de mencionar algunas para dar comienzo al necesario debate que apenas se inicia.

Es preciso tener en cuenta que la problemática también se presenta en las carreteras, bien sea en los viaductos o en la inestabilidad de cortes y terraplenes. Lo mismo sucede con los asentamientos urbanos en las zonas vedadas para tal efecto, como lo son las áreas de inundación de los ríos y quebradas.

¿Quieres ser socio de la SAI?

Comunícate con nosotros y te brindaremos la información necesaria para que seas parte de nuestro equipo.